martes, septiembre 29, 2009


















Cuento de verano facil.

Según la señorita M - ( Mi amiga lesbiana que bien sabe lo que es ser una lesbiana, usa: zapatillas deportivas de cuero, vaquero, camisa arremangada y una remera sueltita nomás abajo. Yo con ella voy tranqui a todos lados. es como mi mano protectora. también me da consejos sobre como tratar bien a las personas, más si son de otro lado, o a los viejos. Yo prefiero la gente que tiene lindo olor, para no discriminar, si no fuera por ella yo no conocería la diferencia entre bailar la lambada o el chamamé; también me putea mucho cuando la desmiento, en realidad cuando le digo lo que no le gusta escuchar, sobre lo mal que baila cuando salimos de joda, me abraza como un oso, como el que me regalo mi abuela cuando tenia 9 años. ) - siempre caigo de pie. Que ser gato-liebre en el horóscopo chino me vino como anillo de brillantes para la tristeza. eso siempre me dice ella.

La señora para la que trabajo desde hace unos meses me deja que la llame de cariño "Mamita", aunque no sea mi mami, yo creo que la quiero como si fuera. ella es buena, no me jode, me dice que tengo que estudiar y cuidarme cuando vaya al río, sobre todo en la siesta. Tiene varias hijas, un hijo, nietos y nietas, hay uno con el que mejor me llevo que es medio puto parece, me cago de risa con ese, tiene cada ocurrencias, el otro día me llevo a la terraza, me puso un traje de su abuelo y me saco fotos, me decía que pose, que me haga la mujer, me decía- yo me cagaba de risa- es copado, así dice que es el.
Vivo con ella porque además de vivir en una casa mejor que la de mi mami, queda en el centro- y eso me encanta; no me paga mucho, pero como gratis, encima hace unas milanesas ricas, que las aplasta con una piedra enorme, me da impresión de que se saca las ganas de pegarle al señor que es su esposo, siempre esta sentado en un sillón naranja con un pijama celeste y una malla blanca. Es chinchudo, pero no me jode a mi. Después las fríe y las comemos con tomate y ajo.

Después que limpio todo, a la siesta no hago nada y a la noche aprovecho y de paso termino el secundario en la escuela de Comercio, "en ese lugar antes era la Escuela Normal Manuel Belgrano y después se llamó la Escuela de Comercio Profesor A. Ferreira, la primera construida con el aporte monetario del propio Manuel Belgrano", eso lo aprendí de memoria ahí, yo no lo sabía, y además queda bien en el centro. Ahí en la plaza me junto con mis compañeros. Hablamos macanas, tomamos una coca, miramos a los que andan en el centro haciéndose los de la crema.

Ella es buena. Me deja que los sábados salga a dar una vuelta. lo que más me gusta del verano es que me baño y salgo sin secarme el pelo, ya me lo he dejado crecer, casi hasta el hombro me llega. Y por ahí hasta el domingo a la tarde no vuelvo. No me jode con lo que me joden todos, y los demás en la casa ni se dan cuenta, así que yo sigo como si nada.
Así que salgo caminado, porque con el calor no me puedo poner otra cosa que no sean unas hojotas. Y ahí nomás estoy en el parque, me da miedo a veces porque ya unos pendejos me han gritado y me han querido hacer cagar, pero me avivé y salí corriendo.
Igual ya cuando llego al río Dulce -que se llama así no porque tenga azúcar el agua sino porque se llama así- ya se me pasa y aunque me miren un poco la gente, yo disfruto de la arena, eso si, lo que me da medio de asco es la espuma marrón que hay. Y la paso bien. Ya el otro día me encontré con Guilli se me acercó y hablamos, yo rebuena onda, le hablé y como si nada me dijo para ir a dar una vuelta.
Así que caminamos un rato, primero por la banda del río, después cruzamos el puente, agarramos la autopista, no se cuanto habremos caminado, yo ni me había dado ni cuenta, ¡pero casi llegamos al monte! Ahí nomás volvimos. El me contaba cosas raras que me hacían cagar de risa, boludeces de su hermano que se encerraba en su pieza y el lo espiaba no se que, cosas así. Igual no se porque me acuerdo de eso, la cosa es que después volvimos por el mismo lugar.

De las cosas que si me acuerdo es cuando ya el sol bajaba, y me daba una tristeza, en el pecho lo siento yo, bien despacio, creo que así se debe sentir uno cuando se esta muriendo. Me da miedo. Pero de cosas tristes no me gusta hablar a mi. Me acuerdo del color fucsia que quedaba el cielo al final, y se me pasa. Eso no lo he vuelto a ver en ningún lado.

Cuando salgo a bailar, a mi me gusta bailar bien, ahí nomás entro, me pongo a bailar porque me gusta mucho, no me importa no tener con quien bailar al principio, igual alguien conocido siempre me encuentro, pero la cuestión es que no paro. bah!, para ir al baño o cuando alguien se hace el lindo y me pregunta algo, pero yo no doy bola a nadie. También paro de bailar un rato y me acerco al que pone música que es el discjockey, se llama Soco y el también es copado. Ya mas de una vez me he puesto en pedo porque, como me hace mucho calor termino tomando el litro de cerveza de una. Y después hago cagadas o me hacen hacer cagadas, que es peor.
Menos mal que ahí siempre esta la señorita M ella sabe cuando me tiene que ayudar. Al menos me acaricia la espalda así vomito mejor. Ella no tiene drama en meterse en el baño de varones si hace falta. De ahí me ha sacado del piso varias veces. Que hija de puta, yo la quiero mucho.

Tengo un vaquero blanco que me gusta usarlo bien ajustado, una remera con rayas azules que me gusta también, y si o si ojotas porque sino transpiro mucho, aunque de ropa de diario siempre me pongo un yorcito.
Casi nunca tengo frío, porque nunca hace frío en verano, solo después de esas tormentas grandes, ahí si hace frío, y ahí todos los agrandados se ponen los pulloveres q se acaban de traer de Mar del Plata, de exagerados nomás que son. Yo prefiero tener un poco de frío y chau.
También para la lluvia me dejo las ojotas. No me importa mojarme los pies, el agua de lluvia si te moja te santifica y si te lavas la cabeza con agua de lluvia te deja sedoso el pelo. Así que yo no tengo drama. Al contrario.

Las orejas no las tengo agujereadas, y no uso ni reloj ni nada que me cuelgue, no me aguanto, es algo como que necesito libertad , bah!, sentirme sin cosas atadas. Libre. A mi, mi piel me gusta mucho, las manos nomás las tengo hechas un poco mierdas pero después todo lo de más me gusta. No soy de hacer olores, ni uso desodorante tampoco, cada rato me mojo un poco, aparte x el calor. Por ahí después de bañarme me pongo agua de colonia y me refresca.
Mis ojos también llaman mucho la atención, mi maestra de primer grado me enseño que yo tenia ojos almendra, pero como a mi no me gusta el pan dulce de navidad que viene con esas pasas, frutas abrillantadas y almendras, no se si es bueno, tener así los ojos como de madera. Pero a mi me hace sentir bien. El color. Al final yo se que le gusto a la gente. me miran. Y Yo presumo.

Cuando me quedo en la vereda los domingos, veo a la gente que va y viene de la terminal, que quedaba a tres cuadras de la casa de la Mamita, eso de ver ir venir tanta gente seguido me hizo dar ganas de pensar en como seria eso de ir a algún lado. Lejos, yo valija no tengo así que usaría un bolso, de los que llevaba cuando entrenaba. De ahí también me quedaron las marcas en las rodillas.

De tanto imaginarme, una vez soñé que viajaba a Buenos Aires, que felicidad que tenía, viajaba con toda ropa nueva, no me acuerdo que tenia en los pies , eso lo único. Pero me acuerdo patente. El colectivo llegaba al obelisco y ahí me bajaba yo, ya la otra gente se había bajado, yo nomás faltaba y había elegido esa parada para mi. Porque será, quizás porque me imagino el obelisco como algo alto, duro, fuerte no sé, será que siempre elijo lo duro, como el chocolate por ejemplo, me embola que el helado se me derrita, o, el hielo me llama la atención también, me parece un misterio, transparente y duro. Como mi corazón. iaa!!

Bueno la cuestión es que llegaba a la Capital y ahí empezaba a caminar, se que los edificios son re altos, que hay mucha gente como en las películas de Norteamérica, entre todos hacían un sonido como el que hace el ventilador cuando gira, me daba la sensación de estar bañándome en el canal donde el agua va para un lado bien fuerte que si no sabes nadar cagaste, porque te lleva -de todo me acuerdo patente- pero no de que tenía puesto en los pies.
Después seguía caminado hasta que un chico se acerca y me mira, y me dice hola -con voz como medio de ángel - que el acababa de llegar a Buenos Aires si lo podía acompañar. De esa parte, trato, pero no me acuerdo de como era su cara, lo que si me acuerdo es que sentía algo por el, lo sentía en el pecho, me daban ganas de cuidarlo, yo decía: ojala que no le pase nada malo pobrecito, como que quería estar con el siempre.
La cuestión es que le dije dale , vamos, y nos metimos por una calle. yo le di la mano sin ninguna vergüenza, porque para eso iba a Buenos Aires, a hacer todas las cosas que te dan vergüenza de hacer, sin que te importe quien te mire. Así que yo le di la mano ,y nos mandamos, la verdad es que no conocía los nombres de las calles, si, me acordaba -aunque estaba soñando- que pasábamos por una plaza con estatuas, que toda la hora miraba para arriba, o sea, miraba los árboles, no miraba para abajo, pero siempre teniendo la mano de el agarrada.
También miraba los pájaros que cruzaban de entre las ramas, esa parte es la que mas me gustaba. Yo no fumo, pero me hace acordar a la explicación que me había dado una vez Caña, un amigovio mío, de porque fumaba; porque el cigarro, le hacia perder la sensación de soledad que le daba estar en el campo, solo.

Después de ese sueño, me ha quedado grabada en la mano, esa sensación de tener a alguien agarrado.
No es joda. Me hace sentir rebien.
Si he salido con chicos, primero sin que nadie sepa, quedábamos en la plaza de las cuatro estaciones en el parque Aguirre, después con el tiempo me importaba un huevo q me vean.
Pero lo que si, hasta ahora no he dado con ese que me pueda agarrar de la mano como a mi me gusta.


Fin.



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